Lo del retrato encima de la chimenea es un clásico entre todos los clásicos, y hoy quería hablar de ellos. Del retrato, no de la chimenea… A mi me hace mogollón de ilusión tener un retrato, llámame egocéntrica, pero mira es una cosa que me llama. El tema es que por mucho que intente convencer a Javi de que nos hagan un retrato o de que me lo regale, no quiere, ni encima de la chimenea (ojalá tuviéramos), ni debajo del sofá, ni a un lado de la tele, vaya que no y no hay más que hablar.






